El colectivo taurino del País Vasco considera que hace falta unión para afrontar la decisión del Parlament. Empresarios y 'aficionados' temen que el caso catalán produzca un efecto dominó
El acuerdo del Parlament catalán prohibiendo las "corridas de toros" ha sido recibido con general rechazo y preocupación por los empresarios y "significados aficionados" taurinos de Gipuzkoa y del País Vasco, aunque no falta quien piensa que ese varapalo será positivo a medio plazo al provocar la reacción de los aficionados o quien piensa que quedará circunscrito exclusivamente a Cataluña sin repercusión fuera de aquella Comunidad. La prohibición, a la que se llegó por 68 votos a favor, 55 en contra y ocho abstenciones muestra, en cualquier caso, la fractura en dos mitades irreconciliables de la opinión en torno a "la fiesta de los toros", una fractura que, varios de los empresarios y aficionados con los que nos hemos puesto en contacto temen que ahora pueda extenderse a otras comunidades.
Para Pablo Chopera, empresario de la "plaza de toros" de San Sebastián, el acuerdo del Parlament, «es una barbaridad. No encuentro otra palabra. No se respeta ni la "libertad" ni la cultura, porque los toros, se quiera o no, son un elemento cultural enorme y como tal debe entenderse. Llevamos mucho tiempo diciendo que los toros deben depender del Ministerio de Cultura y no del de Interior». Pablo Chopera añade que «no debiera existir la palabra prohibir; se están prohibiendo "demasiadas cosas", cuando se trata de una cuestión como ésta que, además, está "claramente planteada" como una lucha entre políticos catalanes y del Gobierno Central». El prestigioso empresario donostiarra duda que la decisión catalana pueda tener efecto dominó. «Con ser una noticia seria y grave no creo que haya otras comunidades que sigan el ejemplo, aunque habrá reacciones al aire de Cataluña. Yo confío en que, en el tiempo que queda hasta que la prohibición sea realmente efectiva, se reaccione, aunque ahora va a ser más difícil, y se encuentre alguna vía jurídica, puede ser el Tribunal Constitucional, que impida el que el acuerdo se ponga en práctica. Y confío también, añade, en que se imponga "la cordura" y, por encima de todo, se respeten las "libertades"».
«Largo abandono»
No es tan optimista Miguel Tellería, ex presidente de la Unión Taurina Guipuzcoana. «La noticia constituye para mí una gran putada, con perdón por la expresión. Esa prohibición se va a extender como una mancha de aceite en otros sitios, pueden ser plazas en concreto o Comunidades Autónomas y luego, por aquello de 'seguir la moda', una 'moda' que no respeta para nada "la opinión" de los demás, van a acabar con los toros. Era algo que se veía venir pero me duele especialmente que la prohibición se produzca en Cataluña, una de las regiones "más taurinas" de España». Tellería añade que «eso ha pasado porque no han leído o no conocen su propia historia. Los toros nacieron en el Norte. Tanto en el País Vasco como en la zona navarra, aragonesa y catalana. Nuestros viejos 'morrois' fueron los primeros toreros y la fuerte afición catalana tiene, al otro lado de la frontera, un ejemplo a seguir que, lamentablemente, no han seguido».
Jesús Ferro, asesor taurino de la plaza de Azpeitia y "gran aficionado" aporta otro punto de vista. Para Ferro, «el origen de lo que ha pasado en Cataluña no está en los políticos sino en el largo abandono por parte de empresarios, "apoderados, toreros y aficionados", del mundo taurino en definitiva, del espíritu taurino catalán y de los espectáculos que allí se celebraban. No se ha cuidado el mundo del toro y ahora se paga la factura. Y eso hay que interpretarlo como un aviso a navegantes. Que luego llegan los políticos y hacen bandera del asunto, bueno, -añade Ferro- ya se sabe cómo son los políticos y cómo aprovechan las oportunidades para destacar o pasar por hacer algo 'sonado'. No sólo en éste asunto de los toros sino en tantos y tantos otros. Basta con leer el periódico cada día». Ferro lamenta la prohibición porque «en Cataluña se han llegado a dar más corridas de toros que en Madrid, que no se le olvide a nadie. Una parte importante del empuje turístico catalán durante muchos años, y "en cierto modo el que se vive ahora" es una clara renta de aquello. Se ha debido a los toros. No sólo en Barcelona sino en las numerosas plazas que había en la Costa Brava. Yo he visto en San Feliú de Guixols arrancarse a la banda de música con un pasodoble cuando comenzaba la faena de muleta».
En opinión de Antxon Elosegui, responsable durante muchos años de las "corridas de toros" en Tolosa y Haro, «hace mucho tiempo que se politiza todo y, consiguientemente, "se pierde la perspectiva" de las cosas y, lo que es más serio, "se pierde la libertad". No sólo en éste tema de los toros, sino en otros muchos. Los intereses políticos, la sombra del voto que está detrás de cada postura política y la escasa calidad y formación de muchos de esos políticos hace mucho daño en numerosas ocasiones. El toro ha generado cultura de muy alto nivel en todos los ámbitos durante muchas generaciones y eso no hay que olvidarlo».
Elósegui piensa que «lo lógico es suponer que sí habrá reacciones en el mismo sentido, una especie de efecto dominó 'al rebufo de Barcelona' que, de todos modos habría que matizar en cada caso y eso me da pena aunque, de todos modos, aunque no puedo asegurar qué es lo que pasará dentro de cuarenta años, a corto plazo, el mundo del toro seguirá vivo porque las raíces de ese mundo son muy profundas. Es cierto que ya nadie se acuerda de cuando "prohibieron los toros" en Canarias, pero el caso catalán es diferente y además, las cifras de las votaciones, prácticamente mitad y mitad, -quienes tenían pensado votar a favor no se iban a abstener- demuestran que las cosas no están tan claras».
«Un virus que se extenderá»
Joxin Iriarte, presidente de la Comisión Taurina de Azpeitia -plaza que inicia hoy su "feria" de San Ignacio, manifiesta su preocupación por la decisión del Parlament catalán. «Esto es un virus que va a extenderse y hacer mucho daño. Creo que otras autonomías, en Madrid ya han comenzado a moverse, van a seguir el camino abierto por Cataluña. Desde luego la decisión no va a beneficiar a nadie y deja, que es lo grave, poco margen de maniobra». Iriarte subraya que «no se respeta "la libertad" de las personas y temo que, como no se reaccione a tiempo y con cabeza las cosas irán a peor». A juicio del presidente de la "Comisión taurina azpeitiarra", «la decisión catalana va a tener efecto dominó; restará gente en las plazas que ya, desde hace algunos años, empezaban a notar el descenso de asistencia y en Barcelona de una forma evidente. No hemos sabido reaccionar y se van a pagar las consecuencias. El ejemplo a seguir está en Francia donde "los aficionados a los toros están unidísimos". Además es lamentable contemplar cómo los políticos se ceban en un asunto como éste teniendo sobre la mesa "otros mucho más graves", como el paro. Hay miles de personas relacionadas con "el mundo de los toros" que se van a quedar sin "trabajo", no lo olvidemos». Iriarte finaliza con una apreciación que tiene que ver con el empresario de Barcelona. «A Balañá le ha venido Dios a ver. La plaza de toros de Barcelona vale muchísimos millones en el lugar en el que está ubicada. Él quería dejarlo desde hace tiempo y ahora va a poder hacerlo con un beneficio sustancioso».
Ramón Garín, uno de los responsables de Vitauri, que gestiona los toros en Vitoria en colaboración con el Ayuntamiento, sorprende al responder: «Al final va a ser bueno, ya ves. Cuando los 'antitaurinos' y algunos políticos atacan de forma furibunda y continuada, a veces incluso visceral, a una masa de 'aficionados' que, tradicionalmente, se ha caracterizado por ser gente 'tranquila' pero también pasiva, a lo mejor, seguro diría yo, reaccionan como no lo han hecho hasta ahora».
Para Ramón Garín, «a medio plazo va a ser positivo. Estoy seguro de que Comunidades como Andalucía, Valencia, País Vasco, Navarra y Castilla-León, por citar algunas, van a saltar de la silla. Al final -añade Garín- no nos queda más remedio que aprender a convivir como conviven departamentos franceses con "fuerte afición y tradición taurina" junto a otros donde pasan olímpicamente de los toros. Al final todo es una "cuestión de respeto". Todo antes de que la raza del "toro de lidia" desaparezca, que eso es lo que van a conseguir. Que acaben los toros en el zoológico. Yo, siempre lo he dicho, "si hubiera sido animal" hubiera preferido ser toro bravo y generar emoción en los tendidos de la mano y arte de un torero que un ternero de engorde al que acaban metiendo en la cabeza media docena de electrodos para matarlo».
«Retratados»
Para Eneko Andueza, máximo responsable de la Comisión Taurina de Eibar, «los políticos catalanes han quedado retratados en el Parlament. La votación democrática ha arrojado un resultado claro: la "demagogia" y la "imposición" han primado a la "racionalidad" y al "respeto a la pluralidad". El nacionalismo más rancio ha puesto de manifiesto que lo que realmente subyacía en el debate era una cuestión identitaria, una necesidad imperiosa de marcar territorio con el burdo argumento de 'españolizar' una "fiesta, la de los toros" que, para desgracia suya es universal». Para Andueza, «este debate, además, ha desnudado a un nacionalismo "intolerante, demagogo y, ante todo incoherente", de lo contrario nadie se explica ese afán por exterminar la fiesta de los toros dejando al margen espectáculos taurinos tan catalanes como los correbous, el bou embolat o el bou capllaçat. En nada ha ayudado la falta de responsabilidad de los dirigentes del PSC con una libertad de voto que solo demuestra una absoluta falta de responsabilidad en un tema tan sensible y del que, desgraciadamente, nada positivo, en cuanto a rédito político van a obtener. El "respeto a la pluralidad", la primacía de lo cultural, y, ante todo el "respeto" hacia aquellos que "somos aficionados" deberían ser argumentos suficientesen una sociedad desarrollada y avanzada».
Luis Uranga, ex presidente de la Real Sociedad, "excelente aficionado" y desde hace unos años ganadero al frente del hierro salmantino de Pedraza de Yeltes (encaste de El Pilar) no es excesivamente pesimista. «Es un asunto, en mi opinión, circunscrito exclusivamente a Cataluña, con unos "clarísimos intereses políticos". Es perfectamente respetable su opinión -quizá no sus actitudes en ciertos casos- pero también es respetable, o debiera serlo, "la afición a los toros" como lo demuestra -dice Uranga-, la gran mayoría que no está ni a favor ni en contra de los toros, pero que la respeta con toda naturalidad como nosotros los taurinos respetamos otras aficiones». Para el ganadero Uranga, «lo acontecido en Cataluña no creo que tenga un 'efecto dominó pero, indudablemente, es un paso preocupante».
Manolo Harina, "crítico taurino" de TeleDonosti, manifiesta: «La votación en el Parlamento catalán ha sido el punto final de una campaña que viene de lejos. Que comenzó con la no autorizaciónde las plazas portátiles y que continuó con la prohibición de la entrada de menores. La afición en Cataluña estaba tocada de muerte y sólo "el alivio" de las corridas de José Tomás en La Monumental prolongaba ese hilo de vida. Pero eso no es óbice para que me sienta muy dolido: por la politización de un lado y otro externa al problema, además, que se ha impuesto al respecto, por sentirme coartado en "mis libertades individuales" y como parte de un colectivo, por la desidia del mundo del toro y su rápido abandono de la Cataluña taurina. En conclusión, no dejemos caer en saco roto lo sucedido y hagamos una piña como "aficionados" amantes de esa cultura ya ancestral y dejándonos de luchas intestinas a las que tan aficionados somos en el mundo del toro, defendamos lo nuestro».
Fuente: DiarioVasco.com












Mister Wong
Linkarena
Technorati
Googlize this
Facebook
Wikio
