Los activistas denuncian la esclavitud que sufrian los animales en una finca.
Simpatizantes de Equanimal reivindicaron ayer, domingo, 4 de octubre de 2009, mediante un comunicado anónimo dirigido a esta organización el rescate de siete perros de una rehala que se encontraban en pésimas condiciones de salud.
Esta situación ya había sido denunciada durante varios meses por una organización de protección animal, quedando incluso reflejado en noticias publicadas en medios escritos locales. El propietario de la finca, sin embargo, seguía explotando a los animales.
Los perros liberados estaban permanentemente atados, y en un estado de pánico ante cualquier aproximación humana. "Lo peor de todo -denuncian- eran los evidentes síntomas de desnutrición y estado de salud lamentable por la cantidad de parásitos que tenían, y todo esto a pesar de varias denuncias y alguna visita esporádica del SEPRONA". Y es que La implicación de algunos miembros de la Guardia Civil y la Policía local con la "caza", sus vínculos de amistad con otros "cazadores" y rehaleros, o incluso propietarios directos de rehalas resulta en el "caso omiso a las denuncias", añaden los activistas en el comunicado.
Las instantáneas publicadas con esta noticia muestran el estado en que se encontraban los animales.




La "monteria"
Las jaurías o rehalas de perros se usan en la llamada "monteria", la modalidad de caza más practicada para perseguir, a caballo o a pie, y matar a seres de gran tamaño, generalmente jabalíes y venados.
En un monte o "mancha" de varios cientos de hectáreas disponen una serie de "armadas", o líneas de puestos con cazadores, que rodean y cubren el terreno. Según su ubicación en la "mancha" reciben un nombre ("cuerda", la más alta; "sopié" la más baja; "traviesa", la que atraviesa o se encuentra en medio de la "mancha"). Desde uno o más extremos determinados, se procede a la suelta de la rehala, compuesta por un número variable de perros (desde 10 ó 15 hasta 40 ó más) que, dirigida por un "perrero" o "podenquero", batirá la "mancha" en diversas direcciones con el objeto de que las víctimas (llamadas "piezas de caza") en su huída atraviesen las líneas de "monteros" o sean avistadas por estos. La víctima (ciervo, corzo, gamo, zorro, jabalí, etc.) es acosada y perseguida por los perros y cuando se encuentra agotada interviene el hombre, "picador" o "botón", que le atraviesa el corazón con un cuchillo de caza o un disparo con arma de fuego.
Esta práctica es una de las más crueles por las consecuencias para cualquier víctima que sea atrapada al paso de una rehala, e incluso para los propios perros, que muchas veces resultan heridos de gravedad ante la actitud defensiva de las víctimas señaladas por sus amos, grupos de monteros con una función concreta y perfectamente organizados. El llamado "montero mayor" dirige la cacería.
El comunicado
"Saludos compañeros: Hace unas semanas rescatamos a siete perros de una rehala en condiciones espantosas. Aunque una organización de protección animal ya llevaba varios meses denunciándolo, con apariciones incluso en la prensa escrita local, la persona que lleva la finca seguía teniendo perros (bien es cierto que muchos menos que en las primeras denuncias), un caballo con una herida infestada de parásitos, y un becerro esquivo con no mejor apariencia. Los perros estaban permanentemente atados, sin agua, con los rabos cortados, en un estado de pánico en cuanto se acercaba alguien, escuálidos, y lo peor de todo, llenos de sarna, pulgas y garrapatas. Y todo esto, insistimos, a pesar de varias denuncias y alguna visita del Seprona. Como siempre, estas personas se aprovechan de que las autoridades hacen caso omiso de las denuncias, ya que los propios miembros de la Guardia Civil y la Policía Local de los pueblos son ellos mismos cazadores y amigos de los rehaleros, cuando no son ellos mismos los propietarios directamente.
Pudimos rescatar a los perros, pero desgraciadamente no al caballo y al becerro, que allí permanecen con sus heridas y sin agua.
Con esta comunicación pretendemos dar a conocer toda la información de la que disponemos. Incluimos varias fotos del estado en que estaban los animales. Animamos a que sigáis actuando por su dignidad, ya que esto sólo es una poderosa razón más para seguir luchando contra lo que representa la caza en España.
Los detalles donde se llevó a cabo esta Liberación son:
Finca en el kilómetro 35-36 de la carretera CM 1002, una vez salidos de Uceda en dirección a El Cubillo de Uceda (provincia de Guadalajara, España). La parcela se encuentra al lado izquierdo de la carretera, bajando por un terraplén.
Tres de los siete perros liberados tenían 'chip'.
Los datos de su responsable son:
Gregorio Pérez Bueno
c/ Mayor, 79
UCEDA (GUADALAJARA, ESPAÑA)
Tfno. 949 856 026"
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EQUANIMAL no tiene vínculo alguno con el autor/res de esta acción, a quien/es desconocemos por completo. La publicación de esta información, datos y fotografías recibidas tiene fines exclusivamente informativos y de denuncia, por su estrecha relación con lo que cuestiona y denuncia la web StopCaza.org. El comunicado de esta acción ha sido recibido de forma anónima en nuestra dirección pública, conocida por cualquiera que visite las páginas web oficiales de la organización EQUANIMAL, entre ellas la de la campaña StopCaza













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